lunes, 24 de noviembre de 2008

CADA COSA EN SU LUGAR

Desde el primer día mi hijo ha dormido en nuestra cama, yo lo metí en su cuna pegadito a mi lado de la cama y dormía plácidamente, la que no podía descansar era yo, me faltaba algo, me faltaba él, así que mire a su padre con ojitos de corderito y él se sonrió, así que lo metí entre los dos y así pudimos dormir todos.
Sigue durmiendo con nosotros y seguimos escuchando toda clase de comentarios del tipo; cuando quieras que se vaya a su cama no se va a querer ir, estais locos, lo teneís mal acostumbrado y el que más me ha gustado: estaís pagando la novatada. No me importa lo que digan, estoy segura de que tanto su padre como yo no podríamos dormir una noche sin él, además yo siempre encontré un sitio en la cama de mis padres, de hecho hoy en día todavía hago alguna siesta ahí y me sigue pareciendo especial, es como si a pesar de haberme ido de esa casa hace tiempo y de ser una mujer adulta, con su propia familia, el hecho de volver a dormir en la "CAMA GRANDE" es como volver a encontrar ese refugio y mi lugar en la familia,además lo sigo considerando el lugar más seguro del mundo;como si allí nunca pasara nada malo. Sin contar que esas sábanas tienen que tener algo mágico pues curan toda clase de enfermedades. Además las camas de los padres siempre son más suaves, huelen mejor, son más calentitas en invierno y más fresquitas en verano. Con todo esto quiero quiero explicar que mi hijo dormirá con nosotros hasta que él decida lo contrario, siempre tendrá su lugar a nuestro lado.
Todo esto tiene sus ventajas, mi hijo duerme toda la noche desde que tiene 3 meses y medio, se despierta un par de veces a mamar, pero al minuto vuelve a dormirse.
Pues esta acción tan natural, que la humanidad lleva miles de años haciéndolo tiene un nombre "COLECHO" y practicarlo resulta que es muy beneficioso, hay miles de artículos que hablan de ello y yo sin saberlo, aquella primera noche.
"LACTANCIA A DEMANDA",es lo que instintivamente hacemos la mayoría de mamás, o sea dar de mamar cada vez que el niño quiera, ofrecer sin horarios estrictos, cuando lo hice tampoco sabía que tenía un nombre. Eso sí, es muy dificil seguir el instinto cuando, médicos, enfermeros y familiares, te indican todo lo contrario, como es mi caso, en el que lo primero que me dijo la enfermera de mi hijo es que lo pusiera 10 minutos en cada pecho, sin dar más explicaciones ( es que no las hay. Lo mejor, seguir el insntinto, pocas veces nos equivocamos.
Otra de las cosas que hemos hecho sin pensar, es tener a nuestro bebé prácticamente todo el día en brazos, tanto nosotros, como sus abuelos y su tías. A parte de llevarlo en bandolera casi todo el tiempo. El cochecito es práctico a veces, como cuando queríamos salir a comer a algún restaurante,pero poco más, ahora que ya se sienta solo, si no hay trona en el restaurante los sentamos en la mesa y a comer se ha dicho, ya que le encanta probar de todo.
Pues bien según Jean Liedloff, esto es el "CONCEPTO DEL CONTINUUM" se refiere a la idea de que, para alcanzar un óptimo desarrollo físico, mental y emocional, los seres humanos —especialmente los bebés— necesitamos vivir las experiencias adaptativas que han sido básicas para nuestra especie a lo largo del proceso de nuestra evolución y yo sin saberlo, je,je,je.
Los niños no vienen con manual de instrucciones, pero pienso que deberíamos escucharnos más y hacer lo que realmente sentimos y no lo que está más aceptado o mejor visto.
No cambiaría ni un sólo segundo de estos últimos 11 meses en los que haya podido estar con mi hijo, no cambio ni una sola noche a su lado, ni dejaré de cogerle en brazos cada vez que me lo pida, porque así lo siento.
Así que cada cosa en su lugar y cada cosa con su nombre.

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